viernes, 8 de enero de 2010

El medio ambiente y el problema del free rider

El medio ambiente es el tema de moda. En todos lados se habla de cómo hacer para cuidar el medio en el que vivimos, y que debemos realizar para dejar de dañar nuestro hábitat. La realidad es que se ha vuelto un bien de lujo, ya que el mensaje “sustentable” es propiedad de quienes pueden pensar en ello antes que en la productividad y el crecimiento. En otras palabras, es un bien asequible para aquellos que no deben pensar en comer o crecer,  lo que representa las necesidades básicas. Algo parecido ocurre a nivel país.
Es por esta razón, y desde este punto de partida, que podemos entender el fracaso de la cumbre de Copenhague, cumbre que se reunió  para delinear las estrategias conjuntas a seguir para paliar el problema del cambio climático. El resultado no fue el deseado para aquellos que defienden a ultranza la protección del medio ambiente, pero si analizamos las necesidades y estrategias de cada país, entenderemos que no era difícil adivinar cómo iba a terminar todo.
Por un lado tenemos los países desarrollados, que están del lado de los protectores, dado el crecimiento que han tenido a lo largo de las últimas décadas, pueden darse el lujo de pensar en cuidar su hábitat. Por otra parte, están aquellos países que están en vías de desarrollo, para ellos, sería costoso poner cláusulas restrictivas para la producción, que limite su posible crecimiento. Estas medidas, terminarían siendo simplemente frenos a su progresión (límites comerciales al fin y al cabo).